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Web sobre Cáncer Colorrectal

Información para el Paciente

¿Qué es el Cáncer Colorrectal?

El cáncer colorrectal es una enfermedad en la cual las células del colon o del recto se hacen patológicas y se dividen sin control ni orden, formando una masa que es a lo que se llama tumor.

El colon y el recto forman un tubo largo denominado intestino grueso que constituye la parte final del tubo digestivo, se inicia al final del intestino delgado y finaliza en el ano. Su función es la de absorber el agua de los alimentos ingeridos y compactar y almacenar las heces hasta que son evacuadas. El colon mide aproximadamente 70 cm y el recto representa los últimos 20 cm.

Las células cancerosas invaden y destruyen el tejido a su alrededor. También pueden desprenderse del tumor y diseminarse, circulando por los vasos sanguíneos y, o linfáticos, para formar nuevos tumores en otras partes del cuerpo, o metástasis.

El cáncer colorrectal se desarrolla de tumores benignos denominados adenomas. Los adenomas son un tipo de pólipo, y los pólipos son una formación anormal en forma de garbanzo, que crecen lentamente a lo largo de muchos años (de tres a quince). La mayoría de personas no presentan pólipos sino hasta después de los 50 años, de los cuales aproximadamente el 5% pueden volverse cancerosos. La extracción de estos pólipos premalignos evita su futura progresión a cáncer.

Incidencia del Cáncer Colorrectal en España

El cáncer colorrectal constituye la primera causa de muerte por cáncer en Españaa, representando el 11% de defunciones por cáncer en el hombre y el 15% en la mujer. Se estima que la incidencia es de 21.000 casos al año, con un incremento medio del 2,6% anual, siendo Galicia la segunda Comunidad Autónoma con mayor incidencia, presentando un 3,9% de las causas de mortalidad entre su población. El porcentaje de supervivencia a este tipo de cáncer ha mejorado notablemente durante la última década, encontrándose actualmente en una tasa de supervivencia del 55% a los 5 años.

¿Quién tiene riesgo de padecer Cáncer Colorrectal?

Se desconocen las causas exactas del cáncer colorrectal. Sin embargo, los estudios muestran que ciertos factores están relacionados con un aumento de la probabilidad de padecer cáncer colorrectal:

  • Edad. La probabilidad de padecer cáncer colorrectal aumenta al envejecer. Aunque la enfermedad puede presentarse a cualquier edad, la mayoría de las personas a las que afecta el cáncer colorrectal son mayores de 50 años.
  • Dieta. Algunas evidencias sugieren que el desarrollo de cáncer colorrectal puede estar relacionado con una dieta rica en grasa y calorías y pobre en alimentos con fibra, tales como grano integral, frutas y verduras. Los investigadores están explorando el papel que tienen éstos componentes dietéticos y otros en el desarrollo del cáncer colorrectal.
  • Historia personal. Una persona que ya ha tenido cáncer colorrectal tiene un mayor riesgo de que se presente una segunda vez. Además, estudios de investigación muestran que algunas mujeres con antecedentes de cáncer de ovarios, de útero o de seno tienen una probabilidad mayor que la media de padecer cáncer colorrectal.
  • Historia familiar. Los familiares cercanos (padres, hermanos o hijos) de una persona que ha tenido cáncer colorrectal tienen más probabilidades de desarrollar este tipo de cáncer ellos mismos, especialmente si el pariente desarrolló el cáncer cuando era joven. Si varios miembros de la familia han tenido cáncer colorrectal, las probabilidades aumentan todavía más.
  • Pólipos. Los pólipos son tumores que sobresalen en la pared interna del colon o recto y son relativamente comunes en las personas mayores de 50 años de edad. Aunque la mayoría de los pólipos son benignos (no cancerosos); sin embargo, los expertos piensan que la mayoría de los cánceres colorrectales se desarrollan en ciertos pólipos que se llaman adenomas. Por esto, la detección y extirpación de estos tumores puede ayudar a prevenir el cáncer colorrectal.
  • Colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn. La colitis ulcerosa es una afección que causa inflamación y llagas (úlceras) en el revestimiento del colon. La enfermedad de Crohn (también llamada colitis de Crohn) causa inflamación crónica del tracto gastrointestinal, con más frecuencia del intestino delgado (la parte del tracto digestivo que está situada entre el estómago y el intestino grueso). Las personas con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn pueden tener más probabilidades de padecer cáncer colorrectal que las que no padecen esta afección.
  • Ejercicio. Algunas pruebas sugieren que un estilo de vida sedentario puede estar relacionado con un riesgo mayor de cáncer colorrectal. Por el contrario, las personas que hacen ejercicio con regularidad pueden tener un riesgo menor de padecer cáncer colorrectal.

El presentar uno o varios factores de riesgo no quiere decir que vaya a presentar obligatoriamente la enfermedad pero aumenta las posibilidades en relación con otras personas sin estos factores.

Hábitos saludables para prevenir el Cáncer Colorrectal

Más de la mitad de cánceres colorrectales podrían ser prevenidos si todos siguieran estos consejos con respecto al estilo de vida:

  • Vida activa con ejercicio físico
  • Evitar el sobrepeso / obesidad
  • Limitar el consumo de carne roja
  • Ingesta de alimentos ricos en folato o suplementos de éste
  • Evitar consumo de alcohol y tabaco
  • Dieta rica en fibra
Exámenes de detección

Los exámenes de detección de cáncer colorrectal (CCR) deberían ser parte del cuidado de rutina para los adultos que tienen más de 50 años. Las personas que tienen familiares de primer grado con cáncer colorrectal deberían empezar dichos exámenes a una edad más temprana. Los grupos que tienen una incidencia mayor de cáncer colorrectal - aquellos con condiciones hereditarias, como pólipos familiares, cáncer de colon hereditario sin presencia de pólipos y enfermedad del intestino inflamado - deberán consultar con sus médicos sobre cuando comenzar con los exámenes. Las condiciones más comunes con mayor riesgo incluyen:

  • Historia personal de cáncer colorrectal o adenomas
  • Historia familiar de primer grado de cáncer colorrectal o adenomas
  • Historia personal de cáncer de ovario o endometrio

Exámenes de detección de cáncer colorrectal

La extracción de adenomas premalignos evita la aparición de CCR. La detección de CCR en estadios iniciales permite tratamientos con obtención de la curación.

Toda la población se podría beneficiar de los programas de detección de CCR a partir de los 50 años. Las personas con factores de riesgo deben seguir protocolos más estrictos.

Es posible que el médico sugiera uno o más de los siguientes exámenes. Los exámenes varían desde menos efectivos, pero menos agresivos, a más agresivos, pero altamente efectivos. Estos son los exámenes de detección:

  1. El examen de sangre oculta en heces (SOH) se hace para ver si hay sangre oculta en la defecación. Se basa en la tendencia de los pólipos y el cáncer para sangrar de forma inadvertida al mezclarse esta sangre con las heces). Se recomienda que las personas que tienen a partir de 50 años con riesgo promedio se hagan este examen anualmente.
  2. Una sigmoidoscopia flexible es un examen de 1/4 a 1/3 inferior del revestimiento del colon usando un instrumento flexible y ligero denominado sigmoidoscopio. Se recomienda hacerse esta prueba cada cinco años a partir de los 50 años para las personas con un nivel de riesgo promedio.
  3. La combinación de una sigmoidoscopia flexible cada cinco años y el SOH anual a menudo se usa en la práctica clínica para detectar la presencia de cáncer colorrectal a los 50 años para las personas con nivel de riesgo promedio.
  4. La colonoscopia la realiza un especialista que utiliza un tubo largo, flexible, ligero denominado colonoscopio para ver todo el colon y el recto y detectar la presencia de pólipos o cáncer. Este examen se efectúa después de la administración de un sedante moderado. Se considera que es la prueba más completa y adecuada porque proporciona un panorama directo de todo el colon y el recto y permite la detección y extracción de pólipos. Si una colonoscopia no muestra signos de pólipos, se recomienda el siguiente examen en 10 años.

¿Cuáles son las señales de advertencia?

Una vez que se ha desarrollado el cáncer, las señales y síntomas comunes incluyen:

  • Sangrado rectal.
  • Cambio en los hábitos del intestino (disminución del calibre de las heces, cambios del ritmo deposicional como diarrea, estreñimiento, o sensación de que el recto no se limpia completamente).
  • Molestia o dolor abdominal .
  • Pérdida de peso sin razón conocida.
  • Fatiga constante.

Estos síntomas nos pueden poner en alarma sobre la posibilidad de algún problema en el tubo digestivo pero no indican en absoluto que se trate de un cáncer de colon. Es importante que consulte con su médico con respecto a cualquier síntoma que puede estar experimentando.

Es importante remarcar que muchas personas con CCR no presentan ningún síntoma de alarma y por ello incidimos en la conveniencia de que toda la población mayor d e 50 años haga exámenes de detección.

Diagnóstico del cáncer colorrectal

A través de una prueba endoscópica se explora el interior del colon y recto permitiendo la extracción durante la misma prueba de los pólipos o la toma de muestras (biopsia) de zonas sospechosas.

  • La polipectomía es la extracción de un pólipo durante la realización de una sigmoidoscopia o colonoscopia.
  • Una biopsia es la extracción de una muestra de tejido para que un patólogo la examine con el microscopio y confirme de que se trata.

Una vez diagnosticado un CCR hay que realizar un escáner (TC) que consiste en la obtención mediante una máquina de rayos X conectada a un ordenador, de múltiples imágenes del cuerpo en forma de cortes progresivos (como si se tratara de lonchas de un fiambre) para valorar la existencia o no de afectación de órganos vecinos (invasión) o lejanos (metástasis) por este cáncer.

Tratamiento

El tratamiento depende principalmente del tamaño, localización, y extensión del tumor (afectación o no de órganos vecinos o la presencia de metástasis) pero también de la salud general del paciente. Un equipo de especialistas que puede incluir a un gastroenterólogo, un cirujano, un oncólogo médico, a menudo trata a los pacientes. Muchos tipos diferentes de tratamientos se usan para tratar el cáncer colorrectal. A veces se combinan tratamientos diferentes:

  • Cirugía.
  • Quimioterapia: Uso de medicinas a través de una vena generalmente pero también por la boca con capacidad ce matar a las células malignas.
  • Radioterapia: Uso de rayos x a dosis muy altas dirigidos contar el tumor para matar a las células malignas.
Seguimiento

Una vez que se ha detectado la presencia de pólipos y se han resecado, éstos se examinan al microscopio. Según el número de pólipos y las características que muestren al microscopio habrá que repetir la colonoscopia con distintas periodicidades que serán indicadas por el médico especialista.

Tras el tratamiento del cáncer colorrectal, el oncólogo dirigirá chequeos periódicos con el fin de detectar nuevos pólipos premalignos o la reaparición del tumor (recidiva) de la forma más precoz posible para tratarlo lo antes posible. Los chequeos pueden incluir un examen físico, una colonoscopia, rayos X del tórax, tomografías computadas, y pruebas de laboratorio.

Material informativo
  • ¿Qué son las pruebas de cribado del cáncer de colon y recto? [105 KB]
  • "Siga adelante: la vida después del tratamiento del cáncer" del Instituto Nacional de la Salud, y del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos. [1,34 MB]
  • "Responder al reto del cáncer en Europa" del proyecto Lucha Contra el Cáncer Hoy (Fighting Against Cancer Today - FACT), financiado por el Programa de Salud Pública de la Unión Europea. [1,86 MB]